Esta vasija está modelada en arcilla, con forma de cabeza humana. La parte delantera es un rostro cubierto de arrugas, y la boca está desdentada. En su día estuvo pintada con varios colores. La pintura se ha desvanecido, pero hay restos de pintura en los dos ojos (rojo), en las orejas (azul) y en la barba y el pelo (blanco). Este objeto puede representar a un adulto mayor o al dios maya D.